Londres un viaje que marco un antes y un después

Hola viajer@s;

Volvemos a estar aquí para otro Blog, este lo habéis decidido entre todos en una encuesta a través de redes sociales, hoy cogeremos rumbo hacia….”Londres, la ciudad de las mil caras”.

Esta ciudad marcó un antes y un después en mi vida, eran tiempos difíciles en los que debía tomar decisiones trascendentales en mi vida laboral pero para ello debía volver a empezar de 0, pese a mi discapacidad, siempre he tenido mi independencia económica y laboral y justo antes de irme hacia Londres recibí la llamada telefónica de la empresa dónde había querido entrar a trabajar hacia tiempo, les pedí algunos días pues me tenía que marchar fuera y que, si a la vuelta seguían haciendo selección de personal, estaría encantada de poder ir a hacer la entrevista pues era el trabajo que había estado esperando durante mucho tiempo.

Después de este “break” volvemos a lo nuestro que son los viajes, debo reconocer que Londres no estaba dentro de mi lista de ciudades que visitar, pero bueno encontré una buena oferta y me animé a ir a conocerla. Fué un viaje express que compartí con una amiga y que duró tres días, como siempre y con anterioridad, me estuve informando de todos los detalles que tiene la ciudad a niveles de accesibilidad, transportes, museos y dónde hospedarse. 

El trayecto fue Barcelona(El Prat)-Londres(Gatwick), este último está a una hora del centro de Londres y que era el que más económico salía para poder viajar hasta allí, el tren hacía el centro nos costó unas 20 Libras (incluso creo recordar que si cogías conjuntamente la ida y la vuelta era más económico) y la verdad es que era muy accesible pues disponían de una pequeña plataforma para poder acceder tanto en la subida como en la bajada y no hace falta avisar cuando llegar, cosa que facilita y agiliza muchísimo las gestiones. Otra cosa también interesante es el cambio de moneda, en este caso, lo hicimos en España desde nuestros correspondientes banco. 

Una vez llegamos allí nos bajamos en la parada de tren de King’s Cross y desde allí cogimos un taxi de los típicos Londinenses, en principio no haría falta solicitar nada especial con anterioridad. Durante el viaje nos hospedamos en el albergue Hostels Generator London, tube un fallo a la hora de pedir la habitación adaptada, pero al final compartimos habitación con dos chicos y sin problemas, mi amiga iba al WC a cambiarse y yo lo tuve algo más complicado pues la habitación estaba en la 1ª planta y los lavabos en la 0 por lo que cada día me tocó hacer un paseillo de pijama y ropa desde la habitación hasta allí, aaah y la ducha adaptada con la silla también era compartida. Cierto, tenéis razón en lo que estáis pensando, seguramente hubiera sido mucho mejor un hotel/apartamento pero la realidad era que tenía que ser un viaje muy económico. 

Íbamos con la idea de ver todo lo que pudiéramos ver en esos tres días y lo que no, ya volveríamos en otro momento más adelante. Durante el primer día por la mañana nos dedicamos a reconocer la zona y ver la zona centro donde fuimos a informarnos de los costes para hacer la travesía por el Támesis y poder montarnos en la famosa noria de London Eye (todo está adaptado y es accesible), comentaros que para economizar hay una entrada para poder hacer las dos actividades conjuntamente barco+noria y la persona con discapacidad no paga y nosotras lo que hicimos fue que la pagamos a medias entre las dos, entre unas cosas y otras, lo tuvimos todo listo en una hora aproximadamente. Comentaros que para poder hacer la travesía en barco hay varias empresas que se decidan a ello, en nuestro caso cogimos la que estaba justo a la entrada de la noria, ciertamente estuvo muy acertada nuestra selección porque ya os adelanto que vale muchísimo la pena hacer la travesía, una vez allí me ofrecieron poder hacerla desde abajo o la zona superior del barco ya que este tiene ascensor (tipo montacargas) y claro está que decidí irme a la zona de arriba para poder verlo todo mejor, como de costumbre en este tipo de actividades nos dieron unos audioguías para que pudiéramos escuchar las explicaciones en castellano. De todo si había algo que tenía claro era que quería subir a la London Eye y verlo todo desde las altura, esto tardo como unos 30 minutos en completar una vuelta entera y debo decir que no se nota el movimiento apenas y puedes disfrutar de unas vistas impresionantes, pues en nuestro caso ya que cogimos unos días de tiempo muy buenos, nos montamos al atardecer y sin duda mereció mucho la pena… Después de ello fuimos a cenar al McDonalds que estaba cerca del hostal donde nos hospedamos y ya despues a dormir que al día siguiente había que madrugar.

Al día siguiente visitamos en Museo Británico dónde están las colecciones Egipcias más importantes del mundo y en el que no se tiene que pagar entrada, a excepción de alguna exposición especial o temporal. La verdad es que es un lugar inmensamente grande y lo quisimos ver tranquilamente y disfrutar sin prisas de cada lugar, arquitecturas, pinturas y demás. Comimos allí mismo en un bar que disponía de un menú que disponía de primero una ensalada, segundo un trozo de pizza y bebida, debo decir que todo estuvo buenísimo. Seguidamente ya más relajadas y con la barriga llena, fuimos hasta la estación de King’s Cross para ver la mítica pared de la estación de Harry Potter 9 ¾ y podernos hacer las respectivas fotos con el carro atravesando de pared, una vez allí también me acerque a una tienda que estaba justo al lado en la que disponían de un montón de cosas artesanales hechas de esencias, chocolates, vinos, cervezas pues no sé, me llamó la curiosidad.

Llegó el último día y nuestro avión salía en pocas horas, pero aún así decidimos hacer una visita rápida a Hyde Park. Debo decir que es un lugar que no deja a nadie indiferente pues lo podría definir como “un pulmón verde dentro de una ciudad”, me encantó ver el gran lago lleno de cisnes y sus ardillas correteando por allí. En este lugar dispondrás de una 

“furgoneta descapotable” para personas con discapacidad que te hace un recorrido para que lo puedas ver todo, cierto es que nos enteramos cuando ya nos marchabamos.

En esta ocasión habréis observado que no he hablado mucho sobre sitio dónde poder comer, pero lo verdad es que fuimos a base de bocadillos y refrescos, el tema de los WC había uno de calle cerca de la noria, la estación de tren también disponía de uno. Sobre los transportes os puedo decir que el metro dispone de muchas paradas adaptadas, pero los transbordos de línea no por lo que para poder llegar a los sitios dónde había que hacerlos preferimos coger el Bus que debo decir que sí que están bien adaptados, cómo recomendación os diría que os hicierais con la tarjeta “Oyster” ya que se puede ir recargando de dinero y no tener que estar comprando billetes individuales cada trayecto.

Como siempre espero que este Blog os haya gustado, un viaje más que se convirtió en magia, y cómo siempre ya sabéis que para cualquier duda podéis poner con contacto conmigo mediante redes sociales o correo electrónico al silleraviajera@gmail.com . 

Si queréis que sigamos viajando por el mundo no os olvidéis de seguirme ;-).

¡¡Mil abrazos mis viajer@s!!

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